Las TIC se han introducido en las aulas como herramientas para facilitar el aprendizaje. Incluyen dispositivos como pizarras digitales, tabletas e iPads, así como aplicaciones y redes sociales como Facebook y Twitter. Si bien las TIC ofrecen ventajas como una mejor comunicación y motivación de los estudiantes, su uso en el aula debe ser supervisado y enfocado en apoyar los objetivos educativos, no reemplazar la enseñanza tradicional.