El documento describe la Corte Penal Internacional (CPI) como la primera corte permanente con la capacidad de investigar y juzgar crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio. Explica que la CPI fue establecida por el Estatuto de Roma en 1998 y entró en vigor en 2002. También menciona tribunales internacionales anteriores como los de Nuremberg, Tokio, Yugoslavia y Ruanda que juzgaron estos crímenes pero que no eran permanentes.