La prueba de reacción de fijación del complemento (RFC) fue descrita en 1906 por Wasserman para detectar sífilis. Las pruebas no treponemicas como VDRL y RPR detectan reaginas pero pueden dar falsos positivos. Las pruebas treponemicas como TPI, FTA-ABS y MHA-TP detectan anticuerpos específicos contra Treponema pallidum con alta sensibilidad y especificidad para diferenciar falsos positivos. La prueba RPR usa partículas de carbón con antígenos para detectar