El documento aborda el diseño del e-learning del siglo XXI, centrado en aspectos como la conformación de grupos de trabajo, la planificación del tiempo y la gestión de roles. Se enfatiza la importancia de la comunicación, negociación y la dimensión ética en el aprendizaje colaborativo, así como en la evaluación de los procesos formativos. También se menciona la creación de comunidades de aprendices mediante actividades interactivas y la utilización de TIC para promover el trabajo en grupo.