El documento describe los diferentes regímenes cambiarios que pueden adoptar los países. Menciona los regímenes de tipo de cambio fijo y flexible, así como regímenes intermedios como la flotación administrada, la cual se utiliza en Guatemala, donde el banco central interviene para reducir la volatilidad del tipo de cambio. También señala que Guatemala ha logrado mantener estabilidad cambiaria en los últimos años gracias a su política de metas de inflación.