La laminación consiste en someter el acero a deformaciones en caliente para formar lingotes en tres formas: palanquilla, tocho o placa. Existen varios tipos de laminación como el laminado plano para planchas y laminas, el laminado continuo para producir planchas gruesas rápidamente, y el laminado de tubos y anillos para dar forma cilíndrica al acero mediante compresión entre dados y así reducir el espesor e incrementar el diámetro.