El pronóstico psicológico es el juicio sobre la evolución y curso de una enfermedad, diferenciándose del diagnóstico, que se enfoca en la calificación de la misma. Existen varios tipos de pronósticos, incluyendo favorable, moderado y grave, que ayudan en la predicción del desarrollo del cuadro clínico y en la prevención de recaídas. Establecer un pronóstico adecuado implica un profundo conocimiento del paciente y los factores que pueden influir en su salud.