La publicidad de alimentos ha evolucionado en los últimos 200 años junto con los medios de comunicación masiva. Hoy en día, los anuncios de televisión son el método principal para promover productos y persuadir a los consumidores, especialmente a niños. Esto ha contribuido a la obesidad y trastornos alimenticios debido a la promoción de alimentos poco saludables. La publicidad modela nuestros hábitos alimenticios desde una edad temprana.