¿Por qué las TIC en la Educación?


Según Martín Gutiérrez (2003) la incorporación de las TICs en el ámbito educativo
toma sentido cuando nos conduce a la generación de conocimiento y a su distribución
participativa y colaborativa, a través de las redes sociales que se han venido
conformando a lo largo de todo el planeta. Ponen al alcance múltiples formas de
interacción y comunicación y desarrollo de nuestra creatividad.”
Cuando la introducción de una nueva tecnología reproduce modelos de enseñanza
dominantes y simplemente se utiliza para “hacer lo mismo de siempre pero sobre
nuevos soportes”, adquiere un inmerecido halo de modernidad que no aporta nada a su
función didáctica. Por eso creo conveniente recordar en qué momentos nos toca en
nuestra realidad educativa este desafío de incorporar las Tics o participar de algún
proyecto en torno al tema y se me viene a la memoria palabras de Bauman ;la cultura
del siglo XXI es mediática, es decir, construida a través de múltiples y variados formas
simbólicas y difundida mediante tecnologías diversas, pero sobre todo es líquida, es
decir inaprensible, variable, intercambiable, interactiva, de consumo inmediato, en
permanente transformación. Frente a la solidez de las certezas de la cultura de siglos
atrás el presente postmoderno nos ha traído un tiempo de relativismo y mutabilidad del
conocimiento, de modas efímeras de las ideas, valores y costumbres, de permisividad de
las diferencias, de incertidumbre sobre el futuro mediato. Hoy, la innovación, el cambio,
la transformación, la mutabilidad, son las características del conocimiento que
generamos las personas, las instituciones, las universidades, las empresas o cualquier
otro grupo social humano. Nuestro tiempo postmoderno es una época líquida por
utilizar el adjetivo puesto de moda por Bauman. Frente a la solidez, la perdurabilidad
del pensamiento y de los sistemas sociales del pasado hoy permanentemente están
bullendo nuevas ideas, nuevas prácticas y nuevos fenómenos que convierten en
inciertos y efímeros los saberes y certezas que poseemos. En esta Sociedad de la
información, constantemente impulsada por el vertiginoso avance científico en un
marco socio-económico globalizador y neoliberal y sustentada por el uso generalizado
de las tecnologías de la información y la comunicación, se ha llegado a cambios en la
propia actividad humana.
“….para que las Tic`s desarrollen todo su potencial de transformación deben
integrarse en el aula y convertirse en un instrumento cognitivo capaz de mejorar la
inteligencia y potenciar la aventura de aprender” (Jesús Beltrán Llera, (2003)

La cultura del siglo XXI es mediática, es decir, construida a través de múltiples y
variados formas simbólicas y difundida mediante tecnologías diversas, pero sobre todo
es líquida, es decir inaprensible, variable, intercambiable, interactiva, de consumo
inmediato, en permanente transformación. Frente a la solidez de las certezas de la
cultura de siglos atrás el presente postmoderno nos ha traído un tiempo de relativismo y
mutabilidad del conocimiento, de modas efímeras de las ideas, valores y costumbres, de
permisividad de las diferencias, de incertidumbre sobre el futuro mediato.
Hoy, la innovación, el cambio, la transformación, la mutabilidad, son las características
del conocimiento que generamos las personas, las instituciones, las universidades, las
empresas o cualquier otro grupo social humano. Nuestro tiempo postmoderno es una
época líquida por utilizar el adjetivo puesto de moda por Bauman 1. Frente a la solidez,
la perdurabilidad del pensamiento y de los sistemas sociales del pasado hoy
permanentemente están bullendo nuevas ideas, nuevas prácticas y nuevos fenómenos
que convierten en inciertos y efímeros los saberes y certezas que poseemos.
En esta Sociedad de la información, constantemente impulsada por el vertiginoso
avance científico en un marco socio-económico globalizador y neoliberal y sustentada
por el uso generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación, se ha
llegado a cambios en la propia actividad humana. La educación no queda ajena a ello.
si me hubieran dicho hace años atrás que iba a estar hoy participando de este curso o
que mi experiencia de aula estaría elegida para compartirla con otros colegas, hubiera
dicho están locos!
Me considero dentro de las diferentes posturas un docente sin duda crítico dado que
utilizo la tecnología, sacando el mejor partido de ellas y realizando una crítica
permanente de sus limitaciones y de sus implicaciones. He desarrollado estrategias
áulicas desde hace años aplicando la nuevas tecnologías logrando de acuerdo a los
resultados aprendizajes satisfactorios en mis alumnos, la tecnología informática en sus
diferentes propuestas me ha permitido enriquecer mis prácticas y el aprendizaje de los
alumnos, que la mayoría de los muchachos las usen en el aula de Geografía para
reforzar aspectos conceptuales, buscar información, hacer presentaciones para trabajar o
ser evaluados en clase, armar proyectos, etc, las limitantes las reconocemos y vamos
tratando de sortear los obstáculos lentamente, por ejemplo la conectividad, o
desperfectos técnicos que suelen ser los más frecuentes. La experiencia es riquísima
porque aprendemos juntos, intercambiamos nuestros conocimientos con los chicos y eso
no ha significado ninguna situación extraña o angustiante ya que está acordado y
asumido como parte del aprender y enseñar conjuntamente.
Como menciona Teodoro Jesús Hernández Rojas, un profesional debe tener vocación,
ideas claras, dignidad, compromiso profesional y darle significatividad a lo que realiza.
Un docente, si tiene bien definida su “vocación”, es responsable con su trabajo, le gusta
y se esmera; se involucra en su entorno educativo. No hay que perder de vista que la
educación es un hecho eminentemente “social” y que el maestro es un importante actor
social. Reflexionar sobre la práctica docente invita a pensar en las acciones educadoras
que se dan en los ambientes de aprendizaje. Propiciar momentos, instancias de reflexión
sobre las prácticas donde se invite al docente a pensar en las acciones educadoras que
se dan en los ambientes de aprendizaje. El profesor como elemento primordial del
cambio educativo, debe pensar en sus alumnos, pensar en el proceso de enseñanza,
pensar en que los conocimientos no deben de acumularse sino aplicarlos a la práctica y
transfórmalos en aprendizajes significativos.
Resultan muy sugerentes las palabras de G. Iturbe, R. López e I. Lorenzo cuando
escriben “Herramientas con posibilidades innovadoras fueron también instrumentos de
la vieja escuela, porque la innovación no está sólo en las herramientas sino, en gran
medida, en la mentalidad del usuario. Ese es el gran reto en la actualidad.

                                                     Prof ; Gladys Clavijo

Reflexiones

  • 1.
    ¿Por qué lasTIC en la Educación? Según Martín Gutiérrez (2003) la incorporación de las TICs en el ámbito educativo toma sentido cuando nos conduce a la generación de conocimiento y a su distribución participativa y colaborativa, a través de las redes sociales que se han venido conformando a lo largo de todo el planeta. Ponen al alcance múltiples formas de interacción y comunicación y desarrollo de nuestra creatividad.” Cuando la introducción de una nueva tecnología reproduce modelos de enseñanza dominantes y simplemente se utiliza para “hacer lo mismo de siempre pero sobre nuevos soportes”, adquiere un inmerecido halo de modernidad que no aporta nada a su función didáctica. Por eso creo conveniente recordar en qué momentos nos toca en nuestra realidad educativa este desafío de incorporar las Tics o participar de algún proyecto en torno al tema y se me viene a la memoria palabras de Bauman ;la cultura del siglo XXI es mediática, es decir, construida a través de múltiples y variados formas simbólicas y difundida mediante tecnologías diversas, pero sobre todo es líquida, es decir inaprensible, variable, intercambiable, interactiva, de consumo inmediato, en permanente transformación. Frente a la solidez de las certezas de la cultura de siglos atrás el presente postmoderno nos ha traído un tiempo de relativismo y mutabilidad del conocimiento, de modas efímeras de las ideas, valores y costumbres, de permisividad de las diferencias, de incertidumbre sobre el futuro mediato. Hoy, la innovación, el cambio, la transformación, la mutabilidad, son las características del conocimiento que generamos las personas, las instituciones, las universidades, las empresas o cualquier otro grupo social humano. Nuestro tiempo postmoderno es una época líquida por utilizar el adjetivo puesto de moda por Bauman. Frente a la solidez, la perdurabilidad del pensamiento y de los sistemas sociales del pasado hoy permanentemente están bullendo nuevas ideas, nuevas prácticas y nuevos fenómenos que convierten en inciertos y efímeros los saberes y certezas que poseemos. En esta Sociedad de la información, constantemente impulsada por el vertiginoso avance científico en un marco socio-económico globalizador y neoliberal y sustentada por el uso generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación, se ha llegado a cambios en la propia actividad humana. “….para que las Tic`s desarrollen todo su potencial de transformación deben integrarse en el aula y convertirse en un instrumento cognitivo capaz de mejorar la inteligencia y potenciar la aventura de aprender” (Jesús Beltrán Llera, (2003) La cultura del siglo XXI es mediática, es decir, construida a través de múltiples y variados formas simbólicas y difundida mediante tecnologías diversas, pero sobre todo es líquida, es decir inaprensible, variable, intercambiable, interactiva, de consumo inmediato, en permanente transformación. Frente a la solidez de las certezas de la cultura de siglos atrás el presente postmoderno nos ha traído un tiempo de relativismo y mutabilidad del conocimiento, de modas efímeras de las ideas, valores y costumbres, de permisividad de las diferencias, de incertidumbre sobre el futuro mediato. Hoy, la innovación, el cambio, la transformación, la mutabilidad, son las características del conocimiento que generamos las personas, las instituciones, las universidades, las empresas o cualquier otro grupo social humano. Nuestro tiempo postmoderno es una época líquida por utilizar el adjetivo puesto de moda por Bauman 1. Frente a la solidez, la perdurabilidad del pensamiento y de los sistemas sociales del pasado hoy
  • 2.
    permanentemente están bullendonuevas ideas, nuevas prácticas y nuevos fenómenos que convierten en inciertos y efímeros los saberes y certezas que poseemos. En esta Sociedad de la información, constantemente impulsada por el vertiginoso avance científico en un marco socio-económico globalizador y neoliberal y sustentada por el uso generalizado de las tecnologías de la información y la comunicación, se ha llegado a cambios en la propia actividad humana. La educación no queda ajena a ello. si me hubieran dicho hace años atrás que iba a estar hoy participando de este curso o que mi experiencia de aula estaría elegida para compartirla con otros colegas, hubiera dicho están locos! Me considero dentro de las diferentes posturas un docente sin duda crítico dado que utilizo la tecnología, sacando el mejor partido de ellas y realizando una crítica permanente de sus limitaciones y de sus implicaciones. He desarrollado estrategias áulicas desde hace años aplicando la nuevas tecnologías logrando de acuerdo a los resultados aprendizajes satisfactorios en mis alumnos, la tecnología informática en sus diferentes propuestas me ha permitido enriquecer mis prácticas y el aprendizaje de los alumnos, que la mayoría de los muchachos las usen en el aula de Geografía para reforzar aspectos conceptuales, buscar información, hacer presentaciones para trabajar o ser evaluados en clase, armar proyectos, etc, las limitantes las reconocemos y vamos tratando de sortear los obstáculos lentamente, por ejemplo la conectividad, o desperfectos técnicos que suelen ser los más frecuentes. La experiencia es riquísima porque aprendemos juntos, intercambiamos nuestros conocimientos con los chicos y eso no ha significado ninguna situación extraña o angustiante ya que está acordado y asumido como parte del aprender y enseñar conjuntamente. Como menciona Teodoro Jesús Hernández Rojas, un profesional debe tener vocación, ideas claras, dignidad, compromiso profesional y darle significatividad a lo que realiza. Un docente, si tiene bien definida su “vocación”, es responsable con su trabajo, le gusta y se esmera; se involucra en su entorno educativo. No hay que perder de vista que la educación es un hecho eminentemente “social” y que el maestro es un importante actor social. Reflexionar sobre la práctica docente invita a pensar en las acciones educadoras que se dan en los ambientes de aprendizaje. Propiciar momentos, instancias de reflexión sobre las prácticas donde se invite al docente a pensar en las acciones educadoras que se dan en los ambientes de aprendizaje. El profesor como elemento primordial del cambio educativo, debe pensar en sus alumnos, pensar en el proceso de enseñanza, pensar en que los conocimientos no deben de acumularse sino aplicarlos a la práctica y transfórmalos en aprendizajes significativos. Resultan muy sugerentes las palabras de G. Iturbe, R. López e I. Lorenzo cuando escriben “Herramientas con posibilidades innovadoras fueron también instrumentos de la vieja escuela, porque la innovación no está sólo en las herramientas sino, en gran medida, en la mentalidad del usuario. Ese es el gran reto en la actualidad. Prof ; Gladys Clavijo