La Reforma Liberal en Honduras se inició en 1876 bajo el gobierno de Marco Aurelio Soto y buscó modernizar la economía, centralizar el poder del Estado e incorporar al país a la economía mundial. Los sucesivos gobiernos liberales impulsaron una economía basada en la agricultura y minería para la exportación, y promovieron reformas educativas, administrativas y legales para transformar la estructura política y social heredada de la colonia.