El riesgo cambiario se refiere a las pérdidas potenciales debido a variaciones inesperadas en las tasas de cambio, afectando los activos, pasivos e ingresos de una empresa. Existen diferentes tipos de exposición cambiaria, incluyendo la exposición por transacción, operativa y por traslación, cada una con sus propias implicaciones. La cobertura de estos riesgos puede lograrse mediante diversas estrategias, aunque las empresas grandes suelen implementarlas en sus transacciones internacionales.