La ansiedad es una emoción básica que activa un sistema de alerta ante peligros. Sirve para preparar el cuerpo para luchar o huir de amenazas. Sin embargo, la ansiedad se vuelve un problema cuando supera ciertos límites e interfiere con la vida diaria. Esto ocurre cuando el cerebro interpreta peligros de forma imaginaria en lugar de reales, activando la respuesta de ansiedad innecesariamente a través de la amígdala.