El documento analiza cómo la distribución de estudiantes en aulas afecta los resultados académicos, encontrando que clases homogéneas mejoran el rendimiento escolar, incluso para aquellos con bajo desempeño previo. Se discute la calidad de los profesores y su preparación, así como el impacto de la legislación educativa española en las tasas de abandono escolar, concluyendo que la eliminación de la formación profesional ha contribuido negativamente a este problema. Las recomendaciones incluyen aumentar la flexibilidad en la educación secundaria para abordar estas cuestiones.