El documento describe tres sistemas registrales: (1) El sistema registral australiano o sistema Torrens, conocido como el más perfecto, donde los derechos provienen del Estado y son inatacables; (2) El sistema francés, de transcripción obligatoria instada por interesados o funcionarios; (3) El sistema venezolano, de tipo germano-español y criterio de oponibilidad a terceros, antes considerado mixto.