El documento describe la toxemia del embarazo, que incluye la preeclampsia y eclampsia. Se caracteriza por hipertensión, edema y proteinuria, y en casos graves puede causar convulsiones o coma. La etiología es multifactorial. El tratamiento incluye reposo, control de la presión arterial, dieta e hidratación. Para casos graves se requiere hospitalización y monitoreo estricto. La interrupción del embarazo puede ser necesaria si no mejora el cuadro en 24 horas.