El teatro romántico del siglo XIX reflejó los ideales románticos de la época como el amor trágico y la lucha por la libertad. Los temas principales incluyeron el amor prohibido que terminaba en tragedia, la fatalidad y la venganza. Las obras se caracterizaron por dividirse en actos de métrica variada, rechazar la regla de las tres unidades, dar importancia a la escenografía y mezclar lo trágico con lo cómico con el fin de conmover al público.