TEMA 8: ARTE POSTPALEOLÍTICO: DEL NEOLÍTICO A LAS EDADES DE
LOS METALES (PÁG. 285)
RESUMEN REALIZADO POR SILVIA PÉREZ VÁZQUEZ CURSO 2012/2013 Página 1
1.- INTRODUCCIÓN
Con la cuestionada denominación de arte esquemático, se denomina a un estilo que engloba pinturas y
grabados, sobre diferentes soportes, con una temática compleja y una diversidad tipológica muy amplia y variada,
que se mueve entre el naturalismo y la abstracción, auténticos diseños geométricos algunas veces.
Recientes interpretaciones entienden estas representaciones como la expresión plástica de los primeros
productores, con formas afines que perduran en la Edad del Bronce.
2.- HISTORIOGRAFÍA
3.- TEMÁTICA Y TÉCNICAS DE EJECUCIÓN
La gran cantidad de estaciones rupestres y el número de motivos representados hace muy difícil una
organización:
 Antropomorfos: de tendencia naturalista, de brazos y piernas en arco, de tipo golondrina, de tipo
ancoriforme, de brazos y piernas en ángulo, de tipo doble “Y”, de brazos y piernas en cruz, de tipo
cruciforme, de tipo “T”, de tipo doble “T”, de tipo mixto, de brazos en asa, de tipo phi griega, de tipo pi
griega u otros.
 Zoomorfos: de tendencia naturalista o esquemáticos, cuadrúpedos, aves, peces, serpientes u otros.
 Ídolos: oculados, bitriangulares, halteriformes, placas o estelas.
 Ramiformes, pectiniformes, esteliformes, tectiformes (rectangulares, escaleriformes, trineos o carros),
circulares.
 Útiles: armas (hachas, espadas y puñales, arcos, flechas u otras) y herramientas.
 Barras, puntos, triángulos, ángulos, zigzags o serpentiformes, manos u otros motivos.
Los antropomorfos pueden ser masculinos o femeninos, con partes anatómicas resaltadas (ojos, manos,
piernas en zigzag…) o careciendo de ellas. También se representan con vestidos, ropajes, tocados u otros
adornos, armas y detalles diversos. Puedan agruparse en parejas o en escenas de danza, caza, lucha,
domesticación, agrícolas o de recolección, funerarias u otras.
Con lo poco estudiado, se deduce que la mayoría de figuras pictóricas fueron realizadas a partir de trazos
simples más o menos gruesos o tinta plana, a partir del mismo proceso pictórico, sin olvidar algunas
puntuaciones, quizá digitaciones. Predominan las tonalidades rojizas, desde el anaranjado amarillento hasta
gamas rojas muy oscuras, castaño carmín por ejemplo. El blanco y negro son poco frecuentes. Los grabados
presentan técnicas muy diversas, los hay lineales superficiales, otros más profundos, en “v” o en “u”, raspado,
piqueteado, abrasión…, muy condicionados por las características de la roca soporte. El tamaño va desde menos
de un centímetro a ochenta o noventa, aunque la mayoría oscilan entre veinte y treinta centímetros, son pues,
pequeñas.
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4.- SOPORTES, TIPOLOGÍAS Y DISTRIBUCIÓN
GEOGRÁFICA
4.1 PINTURAS RUPESTRES
Compartiendo el mismo espacio que el arte levantino, incluso los mismos abrigos rocosos y paneles
pintados, vemos en el arco mediterráneo una gran profusión de núcleos con representaciones esquemáticas. La
abundancia y riqueza temática del arte levantino había condicionado hasta fechas recientes, el abandono y olvido
del estudio de este otro tipo de documentos, que se infravaloraban.
Alicante cuenta con unas manifestaciones rupestres de gran tamaño, que parecen exclusivas del norte de
la zona y que se pintarían durante un segmento temporal breve. Se trata de figuras humanas y motivos
geométricos, que se sitúan cronológicamente por analogía con otras decoraciones sobre cerámica cardial, en el
Neolítico Antiguo. Es el arte macroesquemático, el cual presenta una unidad temática y estilística limitada a un
territorio; es densa, de apariencia pastosa, siempre de color rojo oscuro, y se distribuye en abrigos poco
profundos, ocupando escasos motivos toda la superficie, como ocurre en Plà de Petracos (Pág. 288 y 289).
En Sierra Morena se encuentra el arte esquemático típico desde una perspectiva formal, lo que ha
permitido elaborar estudiando la zona norte, un cuadro tipológico preciso de formas que se repiten (Pág. 291).
Las pinturas se localizan en escarpes de naturaleza cuarcítica y pizarrosa, en una abrupta topografía en la que son
frecuentes las grietas, abrigos y oquedades.
En el sudeste se determinan convencionalismos formales como los de las figuras seminaturalista (cápridos
y cérvidos), en donde se observa el proceso de esquematización que conduce al arte naturalista-estilizado o
levantino, hasta el esquematismo, que se extendería a partir de aquí por el resto de la península. Esta transición
se observa perfectamente en la Cueva de los Letreros (Pág. 292 y 293), con pinturas seminaturalistas y
semiesquemáticas. El denominado Hechicero de los Letreros, es una figura recogida ampliamente en la
bibliografía; se trata de un personaje masculino, en tinta plana, de unos 50 cms de altura, que lleva un objeto o
herramienta en forma de hoz y un extraño tocado, quizá cuernos de macho cabrío. Destacan en este abrigo
también otras representaciones humanas y de animales, tanto de tendencia naturalista como esquemática;
también encontramos representaciones muy esquemáticas o abstractas (figuras en phi griega, ramiformes,
cruciformes, esteliformes, zigzags, círculos, retículas, barras…).
Las sierras subbéticas presentan abundantes cavidades con pinturas rupestres esquemáticas. Tenemos
figuras esquemáticas negras en cavidades subterráneas, formaciones características del modelado kárstico de la
zona, también algunas en rojo u ocre, pero menos significativas; como en la Cueva de los Murciélagos (Pág.295),
con cuadrúpedos, sobre todo cápridos, pectiniformes y ramiformes, combinaciones de trazos y elementos,
antropomorfos, ídolos, soliformes, serpentiformes, ángulos y zigzags, realizados a partir de carbón aplicado
directamente.
En Campo de Gibraltar se observan cuadrúpedos y antropomorfos de tendencia esquemática, algunos
naturalistas, pero se introducen nuevas formas: halteriformes, bitriangulares, oculados (algunos antropomorfos),
petroglifoides, cruciformes…, más acorde con lo que se denominó fenómeno esquemático, como en la Cueva de
Palomas (Pág. 296). Encontramos un lugar interesante por las composiciones que nos ofrece, en el Abrigo de la
Laja Alta (Pág. 298), con tonalidades, técnicas, temas y tipologías diferentes, con repintes y superposiciones
destacables, pintada en varias fases, la más antigua es el oculado y la más reciente la embarcación, con fechas
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que se sitúan en la transición del II al I milenio a.C., siendo las representaciones más modernas desde el punto de
vista temático.
Extremadura nos ofrece interesantes núcleos de arte rupestre esquemático. Las hay al aire libre como en
abrigos y covachos, pinturas de características destacables junto a puntos y barras, formando composiciones,
antropomorfos, idoliformes, ramiformes, pectiniformes, serpentiniformes, soliforemes o esteliformes,
petroglifoides y muchas figuras extremadamente esquematizadas, aparecen aquí estructuras, escaleriformes,
carros y trineos o narrias (rasgo distintivo), pintado con profusión en los abrigos de Los Buitres. Pueden
establecerse analogías con las estelas decoradas de la zona, lo que nos permite apuntar una perduración de la
tradición pictórica que nos llevaría hasta el Bronce Final.
La meseta castellano-leonesa nos presenta importantes núcleos con pintura rupestre esquemática, como
en Las Batuecas, valle con abundantes canchales pintados, desarrollados en las cuarcitas que forman escarpadas
laderas. En esta zona encontramos zoomorfos de tendencia naturalista a la vez que antropomorfos con
espectaculares tocados. El rojo habitual se combina aquí con el blanco.
En la Comunidad de Madrid encontramos representaciones pintadas en abrigos a plena luz del día o en
covachas de escaso desarrollo, como en Los Abrigos de Belén.
En la zona septentrional de la Península Ibérica no cuenta con estudios globales, destacando el ídolo-
estela grabado de Peña Tú, asociado a un puñal, que nos aproximaría al Bronce Antiguo, compartiendo espacio
con conjuntos de pinturas esquemáticas anteriores, entre las que destaca un grupo de antropomorfos y
numerosas puntuaciones en rojo.
Los estudios sobre arte esquemático en Portugal se han desarrollado de forma irregular, destacando
algunas estaciones con pinturas rupestres en el valle del Duero y los recientes descubrimientos en el valle del Côa.
4.2 GRABADOS RUPESTRES
Los grabados rupestres de la Península Ibérica no despiertan la atención de los investigadores como la
pintura; los estudios son aislados y destaca el de Gómez Barrera, el cual dejando al margen los grupos gallegos y
portugueses, los localiza en las estribaciones de grandes unidades morfoestructurales del relieve peninsular. La
mayoría al aire libre y utilizan como soporte abrigos rocosos de arenisca, con la técnica destacada del
repiqueteado (Pág. 300). En menor medida se emplea la incisión o la abrasión, con numerosos ejemplos de
técnicas combinadas. Las lajas también se emplean como soporte en algunos casos, con un desarrollo notable en
el valle del Tajo y Guadiana (Pág. 301). En cuanto a la temática y la tipología, dentro de la gran variedad regional,
se generalizan algunos tipos como antropomorfos, cruciformes, cuadrúpedos, herraduras, cazoletas y motivos
abstractos de carácter geométrico, con paralelos formales en la pintura esquemática.
La zona galaico-portuguesa es de especial atención (Pág. 302). Se desarrollan sobre rocas graníticas al aire
libre, concentrándose especialmente en la costa de la provincia de Pontevedra. Cazoletas, combinaciones
circulares, espirales, laberintos, zoomorfos (équidos, ciervos y serpientes), huellas de animales, antropomorfos,
idoliformes, armas (espadas cortas y puñales, escudos, hachas, alabardas…), cuadrados, esvásticas, podomorfos,
cruces y zigzags, configuran el repertorio iconográfico, siendo motivos geométricos o abstractos, esquemáticos y
semiesquemáticos, y en menor medida naturalistas. Técnicamente se distinguen dos grupos:
 Con sección en “v”: realizados con un instrumento afilado, propios de la Alta Edad Media y los tiempos
modernos.
 Con sección en “u”: muy desgastados, que podrían situarse en la Prehistoria, y son los más abundantes.
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5.- CRONOLOGÍA E INTERPRETACIÓN
El hallazgo de la “Venus de Gavá” en la explotación minera del Neolítico Medio, dentro del horizonte
cultural de los Sepulcros de Fosa, incidió espectacularmente en cuestionar las cronologías tradicionales
aceptadas. (Pág. 303 y 304).
Los cantos pintados de la Cueva de Chaves (Huesca), del Neolítico Antiguo, contienen motivos geométricos
o figurativos, combinados con antropomorfos (orantes con brazos levantados en algún caso) o haces de líneas
convergentes, lo que hace plantear una cronología neolítica para el arte esquemático en Aragón. (Pág. 305).
Las decoraciones cerámicas y sobre elementos muebles, lejos de presentar una diferenciación para
establecer fases, nos induce a lo contrario, debido a la repetición de la misma iconografía dentro de una amplia
secuencia.
Para los grabados rupestres se baraja su comienzo en el Calcolítico, con un denso desarrollo durante la
Edad del Bronce y una perduración hasta la Edad Media. La cronología más aceptada para los grabados gallegos
partiría de una fase tardía del megalitismo, desarrollándose en el Bronce Medio y llegando hasta el Final (Pág.
306).
Uno de los trabajos más interesantes al respecto es el realizado por Gómez Barrera sobre los grabados
rupestres pospaleolíticos del Alto Duero. Los grabados localizados en zonas kársticas presentan una temática
cercana a la abstracción y a la estilización lineal o geométrica, están realizados casi siempre en “v” y existen
evidencias notables de paralelismos estilísticos con otras manifestaciones ubicadas en cavidades subterráneas del
centro-norte de la Península Ibérica y la zona cantábrica. Muchas de las cavidades contienen yacimientos
arqueológicos del Bronce Antiguo y Medio, destacando Cueva Maja (Pág. 308).
Los grabados al aire libre del Alto Duero, la mayoría en surco y resultantes de la aplicación de técnicas de
repiqueteado, no son tan elocuentes. Se propone una cronología que partiría del Calcolítico (pinturas y grabados
en cuevas) con un amplio desarrollo durante el Bronce Antiguo. A partir del Bronce Medio se produce un
debilitamiento artístico, que no impediría la pervivencia de la tradición esquemática (grabados al aire libre), a lo
largo del Bronce Final y Primera Edad del Hierro, con perduraciones durante la Segunda Edad del Hierro,
romanización y Edad Media.
El significado de las manifestaciones artísticas rupestres es complejo. En algunas zonas el arte esquemático
se atribuye a comunidades campesinas, en otros casos a pastores. Se los ha considerado como elementos de
comunicación gráfica, que podrían haber desembocado en la escritura, sin olvidar contenidos simbólicos o
religiosos. Quizá, el arte de los últimos cazadores-recolectores nos aproximaría al mitograma o pictograma
(narrativo), mientras que el arte de los primeros productores estaría más cercano al ideograma (simbólico), sin
olvidar que se trata de formas de expresión y comunicación.

Tema 8 arte postpaleolìtico

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    TEMA 8: ARTEPOSTPALEOLÍTICO: DEL NEOLÍTICO A LAS EDADES DE LOS METALES (PÁG. 285) RESUMEN REALIZADO POR SILVIA PÉREZ VÁZQUEZ CURSO 2012/2013 Página 1 1.- INTRODUCCIÓN Con la cuestionada denominación de arte esquemático, se denomina a un estilo que engloba pinturas y grabados, sobre diferentes soportes, con una temática compleja y una diversidad tipológica muy amplia y variada, que se mueve entre el naturalismo y la abstracción, auténticos diseños geométricos algunas veces. Recientes interpretaciones entienden estas representaciones como la expresión plástica de los primeros productores, con formas afines que perduran en la Edad del Bronce. 2.- HISTORIOGRAFÍA 3.- TEMÁTICA Y TÉCNICAS DE EJECUCIÓN La gran cantidad de estaciones rupestres y el número de motivos representados hace muy difícil una organización:  Antropomorfos: de tendencia naturalista, de brazos y piernas en arco, de tipo golondrina, de tipo ancoriforme, de brazos y piernas en ángulo, de tipo doble “Y”, de brazos y piernas en cruz, de tipo cruciforme, de tipo “T”, de tipo doble “T”, de tipo mixto, de brazos en asa, de tipo phi griega, de tipo pi griega u otros.  Zoomorfos: de tendencia naturalista o esquemáticos, cuadrúpedos, aves, peces, serpientes u otros.  Ídolos: oculados, bitriangulares, halteriformes, placas o estelas.  Ramiformes, pectiniformes, esteliformes, tectiformes (rectangulares, escaleriformes, trineos o carros), circulares.  Útiles: armas (hachas, espadas y puñales, arcos, flechas u otras) y herramientas.  Barras, puntos, triángulos, ángulos, zigzags o serpentiformes, manos u otros motivos. Los antropomorfos pueden ser masculinos o femeninos, con partes anatómicas resaltadas (ojos, manos, piernas en zigzag…) o careciendo de ellas. También se representan con vestidos, ropajes, tocados u otros adornos, armas y detalles diversos. Puedan agruparse en parejas o en escenas de danza, caza, lucha, domesticación, agrícolas o de recolección, funerarias u otras. Con lo poco estudiado, se deduce que la mayoría de figuras pictóricas fueron realizadas a partir de trazos simples más o menos gruesos o tinta plana, a partir del mismo proceso pictórico, sin olvidar algunas puntuaciones, quizá digitaciones. Predominan las tonalidades rojizas, desde el anaranjado amarillento hasta gamas rojas muy oscuras, castaño carmín por ejemplo. El blanco y negro son poco frecuentes. Los grabados presentan técnicas muy diversas, los hay lineales superficiales, otros más profundos, en “v” o en “u”, raspado, piqueteado, abrasión…, muy condicionados por las características de la roca soporte. El tamaño va desde menos de un centímetro a ochenta o noventa, aunque la mayoría oscilan entre veinte y treinta centímetros, son pues, pequeñas.
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    TEMA 8: ARTEPOSTPALEOLÍTICO: DEL NEOLÍTICO A LAS EDADES DE LOS METALES (PÁG. 285) RESUMEN REALIZADO POR SILVIA PÉREZ VÁZQUEZ CURSO 2012/2013 Página 2 4.- SOPORTES, TIPOLOGÍAS Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA 4.1 PINTURAS RUPESTRES Compartiendo el mismo espacio que el arte levantino, incluso los mismos abrigos rocosos y paneles pintados, vemos en el arco mediterráneo una gran profusión de núcleos con representaciones esquemáticas. La abundancia y riqueza temática del arte levantino había condicionado hasta fechas recientes, el abandono y olvido del estudio de este otro tipo de documentos, que se infravaloraban. Alicante cuenta con unas manifestaciones rupestres de gran tamaño, que parecen exclusivas del norte de la zona y que se pintarían durante un segmento temporal breve. Se trata de figuras humanas y motivos geométricos, que se sitúan cronológicamente por analogía con otras decoraciones sobre cerámica cardial, en el Neolítico Antiguo. Es el arte macroesquemático, el cual presenta una unidad temática y estilística limitada a un territorio; es densa, de apariencia pastosa, siempre de color rojo oscuro, y se distribuye en abrigos poco profundos, ocupando escasos motivos toda la superficie, como ocurre en Plà de Petracos (Pág. 288 y 289). En Sierra Morena se encuentra el arte esquemático típico desde una perspectiva formal, lo que ha permitido elaborar estudiando la zona norte, un cuadro tipológico preciso de formas que se repiten (Pág. 291). Las pinturas se localizan en escarpes de naturaleza cuarcítica y pizarrosa, en una abrupta topografía en la que son frecuentes las grietas, abrigos y oquedades. En el sudeste se determinan convencionalismos formales como los de las figuras seminaturalista (cápridos y cérvidos), en donde se observa el proceso de esquematización que conduce al arte naturalista-estilizado o levantino, hasta el esquematismo, que se extendería a partir de aquí por el resto de la península. Esta transición se observa perfectamente en la Cueva de los Letreros (Pág. 292 y 293), con pinturas seminaturalistas y semiesquemáticas. El denominado Hechicero de los Letreros, es una figura recogida ampliamente en la bibliografía; se trata de un personaje masculino, en tinta plana, de unos 50 cms de altura, que lleva un objeto o herramienta en forma de hoz y un extraño tocado, quizá cuernos de macho cabrío. Destacan en este abrigo también otras representaciones humanas y de animales, tanto de tendencia naturalista como esquemática; también encontramos representaciones muy esquemáticas o abstractas (figuras en phi griega, ramiformes, cruciformes, esteliformes, zigzags, círculos, retículas, barras…). Las sierras subbéticas presentan abundantes cavidades con pinturas rupestres esquemáticas. Tenemos figuras esquemáticas negras en cavidades subterráneas, formaciones características del modelado kárstico de la zona, también algunas en rojo u ocre, pero menos significativas; como en la Cueva de los Murciélagos (Pág.295), con cuadrúpedos, sobre todo cápridos, pectiniformes y ramiformes, combinaciones de trazos y elementos, antropomorfos, ídolos, soliformes, serpentiformes, ángulos y zigzags, realizados a partir de carbón aplicado directamente. En Campo de Gibraltar se observan cuadrúpedos y antropomorfos de tendencia esquemática, algunos naturalistas, pero se introducen nuevas formas: halteriformes, bitriangulares, oculados (algunos antropomorfos), petroglifoides, cruciformes…, más acorde con lo que se denominó fenómeno esquemático, como en la Cueva de Palomas (Pág. 296). Encontramos un lugar interesante por las composiciones que nos ofrece, en el Abrigo de la Laja Alta (Pág. 298), con tonalidades, técnicas, temas y tipologías diferentes, con repintes y superposiciones destacables, pintada en varias fases, la más antigua es el oculado y la más reciente la embarcación, con fechas
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    TEMA 8: ARTEPOSTPALEOLÍTICO: DEL NEOLÍTICO A LAS EDADES DE LOS METALES (PÁG. 285) RESUMEN REALIZADO POR SILVIA PÉREZ VÁZQUEZ CURSO 2012/2013 Página 3 que se sitúan en la transición del II al I milenio a.C., siendo las representaciones más modernas desde el punto de vista temático. Extremadura nos ofrece interesantes núcleos de arte rupestre esquemático. Las hay al aire libre como en abrigos y covachos, pinturas de características destacables junto a puntos y barras, formando composiciones, antropomorfos, idoliformes, ramiformes, pectiniformes, serpentiniformes, soliforemes o esteliformes, petroglifoides y muchas figuras extremadamente esquematizadas, aparecen aquí estructuras, escaleriformes, carros y trineos o narrias (rasgo distintivo), pintado con profusión en los abrigos de Los Buitres. Pueden establecerse analogías con las estelas decoradas de la zona, lo que nos permite apuntar una perduración de la tradición pictórica que nos llevaría hasta el Bronce Final. La meseta castellano-leonesa nos presenta importantes núcleos con pintura rupestre esquemática, como en Las Batuecas, valle con abundantes canchales pintados, desarrollados en las cuarcitas que forman escarpadas laderas. En esta zona encontramos zoomorfos de tendencia naturalista a la vez que antropomorfos con espectaculares tocados. El rojo habitual se combina aquí con el blanco. En la Comunidad de Madrid encontramos representaciones pintadas en abrigos a plena luz del día o en covachas de escaso desarrollo, como en Los Abrigos de Belén. En la zona septentrional de la Península Ibérica no cuenta con estudios globales, destacando el ídolo- estela grabado de Peña Tú, asociado a un puñal, que nos aproximaría al Bronce Antiguo, compartiendo espacio con conjuntos de pinturas esquemáticas anteriores, entre las que destaca un grupo de antropomorfos y numerosas puntuaciones en rojo. Los estudios sobre arte esquemático en Portugal se han desarrollado de forma irregular, destacando algunas estaciones con pinturas rupestres en el valle del Duero y los recientes descubrimientos en el valle del Côa. 4.2 GRABADOS RUPESTRES Los grabados rupestres de la Península Ibérica no despiertan la atención de los investigadores como la pintura; los estudios son aislados y destaca el de Gómez Barrera, el cual dejando al margen los grupos gallegos y portugueses, los localiza en las estribaciones de grandes unidades morfoestructurales del relieve peninsular. La mayoría al aire libre y utilizan como soporte abrigos rocosos de arenisca, con la técnica destacada del repiqueteado (Pág. 300). En menor medida se emplea la incisión o la abrasión, con numerosos ejemplos de técnicas combinadas. Las lajas también se emplean como soporte en algunos casos, con un desarrollo notable en el valle del Tajo y Guadiana (Pág. 301). En cuanto a la temática y la tipología, dentro de la gran variedad regional, se generalizan algunos tipos como antropomorfos, cruciformes, cuadrúpedos, herraduras, cazoletas y motivos abstractos de carácter geométrico, con paralelos formales en la pintura esquemática. La zona galaico-portuguesa es de especial atención (Pág. 302). Se desarrollan sobre rocas graníticas al aire libre, concentrándose especialmente en la costa de la provincia de Pontevedra. Cazoletas, combinaciones circulares, espirales, laberintos, zoomorfos (équidos, ciervos y serpientes), huellas de animales, antropomorfos, idoliformes, armas (espadas cortas y puñales, escudos, hachas, alabardas…), cuadrados, esvásticas, podomorfos, cruces y zigzags, configuran el repertorio iconográfico, siendo motivos geométricos o abstractos, esquemáticos y semiesquemáticos, y en menor medida naturalistas. Técnicamente se distinguen dos grupos:  Con sección en “v”: realizados con un instrumento afilado, propios de la Alta Edad Media y los tiempos modernos.  Con sección en “u”: muy desgastados, que podrían situarse en la Prehistoria, y son los más abundantes.
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    TEMA 8: ARTEPOSTPALEOLÍTICO: DEL NEOLÍTICO A LAS EDADES DE LOS METALES (PÁG. 285) RESUMEN REALIZADO POR SILVIA PÉREZ VÁZQUEZ CURSO 2012/2013 Página 4 5.- CRONOLOGÍA E INTERPRETACIÓN El hallazgo de la “Venus de Gavá” en la explotación minera del Neolítico Medio, dentro del horizonte cultural de los Sepulcros de Fosa, incidió espectacularmente en cuestionar las cronologías tradicionales aceptadas. (Pág. 303 y 304). Los cantos pintados de la Cueva de Chaves (Huesca), del Neolítico Antiguo, contienen motivos geométricos o figurativos, combinados con antropomorfos (orantes con brazos levantados en algún caso) o haces de líneas convergentes, lo que hace plantear una cronología neolítica para el arte esquemático en Aragón. (Pág. 305). Las decoraciones cerámicas y sobre elementos muebles, lejos de presentar una diferenciación para establecer fases, nos induce a lo contrario, debido a la repetición de la misma iconografía dentro de una amplia secuencia. Para los grabados rupestres se baraja su comienzo en el Calcolítico, con un denso desarrollo durante la Edad del Bronce y una perduración hasta la Edad Media. La cronología más aceptada para los grabados gallegos partiría de una fase tardía del megalitismo, desarrollándose en el Bronce Medio y llegando hasta el Final (Pág. 306). Uno de los trabajos más interesantes al respecto es el realizado por Gómez Barrera sobre los grabados rupestres pospaleolíticos del Alto Duero. Los grabados localizados en zonas kársticas presentan una temática cercana a la abstracción y a la estilización lineal o geométrica, están realizados casi siempre en “v” y existen evidencias notables de paralelismos estilísticos con otras manifestaciones ubicadas en cavidades subterráneas del centro-norte de la Península Ibérica y la zona cantábrica. Muchas de las cavidades contienen yacimientos arqueológicos del Bronce Antiguo y Medio, destacando Cueva Maja (Pág. 308). Los grabados al aire libre del Alto Duero, la mayoría en surco y resultantes de la aplicación de técnicas de repiqueteado, no son tan elocuentes. Se propone una cronología que partiría del Calcolítico (pinturas y grabados en cuevas) con un amplio desarrollo durante el Bronce Antiguo. A partir del Bronce Medio se produce un debilitamiento artístico, que no impediría la pervivencia de la tradición esquemática (grabados al aire libre), a lo largo del Bronce Final y Primera Edad del Hierro, con perduraciones durante la Segunda Edad del Hierro, romanización y Edad Media. El significado de las manifestaciones artísticas rupestres es complejo. En algunas zonas el arte esquemático se atribuye a comunidades campesinas, en otros casos a pastores. Se los ha considerado como elementos de comunicación gráfica, que podrían haber desembocado en la escritura, sin olvidar contenidos simbólicos o religiosos. Quizá, el arte de los últimos cazadores-recolectores nos aproximaría al mitograma o pictograma (narrativo), mientras que el arte de los primeros productores estaría más cercano al ideograma (simbólico), sin olvidar que se trata de formas de expresión y comunicación.