El documento compara estructuras organizacionales, destacando la rigidez de la teoría tradicional con una jerarquía estricta y una respuesta lenta a cambios del mercado, frente a la flexibilidad de la teoría actual que adopta una jerarquía plana y fomenta la participación de todos los miembros para adaptarse mejor a las necesidades del mercado. Ambas teorías buscan comprender al cliente y mejorar la relación entre empleados y jefes. Se mencionan diversas referencias académicas que sustentan estas teorías organizativas.