Los informes nacionales sobre educación inclusiva en América Latina y el Caribe muestran que: 1) Se reconoce la educación como un derecho humano y se citan convenciones internacionales; 2) Los principales grupos prioritarios son personas con discapacidad y necesidades educativas especiales, poblaciones indígenas y en situación de pobreza; 3) Los mayores desafíos son cambiar actitudes discriminatorias arraigadas y garantizar que las estrategias adoptadas mejoren realmente las prácticas educativas en las aulas.