El documento describe la historia, mecanismos de acción y aplicación de la terapia larval. Brevemente resume que la terapia larval ha sido usada desde el siglo XVI para tratar heridas. Explica que las larvas ayudan a limpiar las heridas de manera física y a través de secreciones antibacterianas, mejorando también la circulación y estimulando la cicatrización. Finalmente, presenta algunos casos en los que la terapia larval fue efectiva para tratar úlceras crónicas.