El documento describe las infecciones congénitas agrupadas bajo el acrónimo TORCH. Estas infecciones pueden causar daño severo de por vida en el feto y se caracterizan por presentar signos y síntomas crónicos como anomalías del SNC, oculares y cardíacas. La transmisión puede ocurrir por vía hematógena, durante el canal de parto o de forma ascendente.