El documento describe cómo la autora ha sido testigo de la evolución de la tecnología y cómo ahora se encuentra inmersa en un mundo hiperconectado. También reflexiona sobre cómo la tecnología ha transformado la naturaleza del conocimiento, haciéndolo más colaborativo y accesible. Por último, considera que las teorías tradicionales del aprendizaje no capturan completamente cómo funciona el aprendizaje en la era digital, sugiriendo que el conectivismo proporciona una perspectiva más útil.