La tragedia griega surgió en Atenas en el siglo V a.C. como parte de los rituales religiosos dedicados al dios Dioniso. Se representaban obras dramáticas serias que trataban temas de la mitología y que ejemplificaban problemas políticos y morales de la época. Las tragedias se presentaban en concursos teatrales financiados por ciudadanos ricos y eran gratuitas para todos los atenienses.