La transfusión sanguínea implica la transferencia de sangre o sus componentes de un donante a un receptor. Se requiere una donación voluntaria de sangre para realizar una transfusión. Existen diferentes tipos de donaciones y concentrados sanguíneos que se pueden transfundir dependiendo de las necesidades del paciente. La enfermería debe monitorear al paciente durante y después de la transfusión para detectar posibles reacciones.