Los orígenes de los reinos cristianos en la Península Ibérica se remontan a la Reconquista contra Al-Ándalus entre los siglos VIII y XV. Hubo cinco reinos principales: los reinos occidentales de Asturias-León, Castilla, Portugal, y los orientales de la Marca Hispánica como Navarra y la Corona de Aragón. La unión de Isabel y Fernando dio lugar a la monarquía autoritaria de los Reyes Católicos a finales del siglo XV.