El sistema del complemento es crucial para la inmunidad innata y actúa como un puente entre las inmunidades innata y adaptativa, protegiendo contra infecciones por bacterias y facilitando la eliminación de complejos inmunes. Se activa a través de tres vías: clásica, alternativa y de lectinas, siendo la vía clásica iniciada por inmunocomplejos de IgG e IgM. Las deficiencias del complemento pueden resultar en trastornos hereditarios que afectan la función inmune, asociándose con enfermedades como el lupus eritematoso sistémico.