Los objetivos principales de los procedimientos de extracción, preparación, conservación y transporte de la sangre y sus componentes son mantener la viabilidad y función de los componentes, evitar cambios perjudiciales, y minimizar la proliferación bacteriana. La sangre total puede separarse manualmente o automáticamente en concentrados de hematíes, plaquetas y plasma fresco congelado. La aféresis permite extraer componentes específicos como plaquetas mientras se devuelve el resto al paciente.