La reforma educativa neoliberal de 1981 en Chile tuvo consecuencias negativas como la pérdida de estabilidad laboral para los profesores y el traspaso de establecimientos a municipios, lo que contribuyó a una crisis en el sistema educativo. A pesar de algunos aumentos en la matrícula bajo el gobierno de Aylwin en los años 90, la calidad y equidad de la educación siguió siendo deficiente. Los resultados de pruebas internacionales en 2003 mostraron bajos logros de aprendizaje en Chile en comparación con estánd