El documento discute la relación entre el arte y la religión a través de la historia. Explica que el arte ha servido tradicionalmente para expresar ideas y sentimientos religiosos, y que en las culturas antiguas a menudo tuvo una función ritual o mágica asociada con la religión. También analiza cómo diferentes disciplinas artísticas como la pintura, la escultura y la arquitectura han representado visiones religiosas del mundo a lo largo del tiempo.