El documento describe el Renacimiento italiano, señalando que surgió en Italia en el siglo XV valorizando la antigüedad clásica. Se extendió por Europa en el siglo XVI inaugurando la Edad Moderna. En Italia, Florencia fue la capital artística en el siglo XV (Quattrocento), donde artistas como Brunelleschi, Donatello y Ghiberti desarrollaron nuevas técnicas inspiradas en modelos clásicos como la perspectiva y el orden arquitectónico.