Este documento resume las principales críticas de Martín Lutero a la Iglesia Católica en 1520. Lutero argumenta que la Iglesia se protege detrás de tres murallas falsas: que solo el Papa puede interpretar las Escrituras, que solo él puede convocar concilios, y que está por encima del poder secular. Lutero propone reformas como limitar el poder del Papa, permitir que los sacerdotes se casen, y abolir varias tradiciones como las indulgencias y peregrinaciones a Roma.