La empresa ORVIS INTERNACIONAL decidió despedir a Martha Marín por justa causa debido a su
deficiente rendimiento laboral y reiterados incumplimientos de sus obligaciones a pesar de varios
llamados de atención. El proceso incluyó la identificación de la justa causa, la notificación a la
trabajadora para que presentara descargos, la evaluación de estos, y finalmente la notificación de la
carta de despido y liquidación de prestaciones.