El documento resume los principales aspectos del sistema político de la Restauración en España. Se estableció un régimen bipartidista controlado por los partidos Conservador y Liberal que se turnaban en el poder a través del sistema de turnismo. El caciquismo y el fraude electoral eran las bases del sistema para mantener el control sobre las elecciones. La monarquía de Alfonso XII y la regencia de María Cristina representaron la consolidación de este sistema canovista de alternancia en el poder entre los dos grandes partidos dinásticos.