Este documento describe cómo las personas pueden mantener un equilibrio entre las cuatro dimensiones de su naturaleza: física, mental, espiritual y social/emocional. Explica que cada dimensión debe ser renovada diariamente a través de prácticas como la lectura, la oración, el pensamiento, la nutrición, el ejercicio y el descanso. También recomienda que las personas se renueven constantemente, identifiquen sus debilidades, dediquen tiempo a su formación personal y sirvan como un ejemplo positivo para los dem