El documento describe la historia y origen del amaranto, uno de los cultivos alimenticios más antiguos conocidos. Originario de América, el amaranto fue un cultivo importante para las civilizaciones maya, azteca e inca. Los aztecas lo consideraban sagrado y lo usaban en rituales religiosos. Tras la conquista española, su cultivo fue prohibido y cayó en el olvido, aunque se mantuvo en algunas regiones. Recientemente ha resurgido el interés por sus cualidades nutricionales.