Los ambientes de aprendizaje son espacios organizados pedagógicamente para fomentar el aprendizaje activo en niños, donde los docentes deben observar y participar en el juego infantil. Estos ambientes pueden analizarse en dimensiones física, temporal, funcional y relacional, cada una contribuyendo a la planificación educativa. Se proponen diferentes rincones de aprendizaje, tanto interiores como exteriores, que permiten explorar diversas capacidades y experiencias a través del juego y la interacción.