Este documento describe dos defectos hereditarios que afectan la estructura dental: la amelogénesis imperfecta y la dentinogénesis imperfecta. La amelogénesis imperfecta implica defectos en el desarrollo y mineralización del esmalte, mientras que la dentinogénesis imperfecta implica defectos en la matriz de la dentina. Ambos trastornos varían en gravedad y patrones de herencia y requieren tratamiento preventivo y restauraciones para preservar la dentición.