El documento discute cómo el lenguaje refleja actitudes discriminatorias e intolerantes en la sociedad. Señala que el lenguaje transmite de manera inconsciente ideologías androcéntricas y etnocéntricas que desprecian lo diferente. Como ejemplos, menciona el uso de términos masculinos para referirse a grupos mixtos, connotaciones negativas asociadas a ciertas palabras, y frases hechas que citan despectivamente a otras razas.