1. Una alimentación equilibrada rica en antioxidantes puede ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer. Numerosos alimentos cotidianos como las verduras, frutas, nueces y aceite de oliva contienen antioxidantes que combaten el daño celular asociado con el cáncer. 2. Los antioxidantes terminan las reacciones de oxidación que dañan las células, mientras que una dieta desequilibrada deficiente en estos nutrientes puede elevar el riesgo de desarrollar la enfermedad. 3. No obstante,