Los principales factores de riesgo para las enfermedades cardíacas son una mala alimentación, diabetes, colesterol alto, hipertensión y estilo de vida sedentario. Una dieta cardiosaludable rica en frutas, verduras y alimentos de origen vegetal, baja en sal, azúcares, grasas saturadas y colesterol puede prevenir estas enfermedades y controlar el peso y la diabetes. La dieta mediterránea es un buen ejemplo de dieta cardiosaludable.