El documento resume el arte colonial en Guatemala después de la conquista española en el siglo XVI. La escultura alcanzó su apogeo con imágenes religiosas talladas en madera y pintadas de manera realista. La arquitectura se caracterizó por los estilos barroco y ultrabarroco, con decoraciones vegetales y arcos. La pintura se centró en temas religiosos y retratos, mientras que la música incluyó villancicos y coros religiosos con influencia europea.