Hola amig@s el día de hoy veremos una
técnica con huellas dactilares junto con unas
inolvidables fábulas.
¡Espero les guste!
Profr. José Fernando OlveraValle
Una técnica de dibujo muy divertida y perfecta para niños de todas las edades es la de
dibujar con las huellas dactilares.
Para dibujar con huellas dactilares sólo necesitas pintura plástica de varios
colores, un bol con agua, un lienzo blanco de grosor medio y papel de
diario para cubrir la mesa sobre la que vas a trabajar.
La idea es partir de tu propia huella dactilar para crear tu dibujo. No se
trata de dibujar con el dedo sino que crearemos el dibujo a partir de la
aplicación de nuestra huella dactilar tantas veces como queramos y en los
colores necesarios.
La técnica es muy fácil: unta tu dedo índice en el bote de
pintura del color que desees y aplícala encima del lienzo.
Procura no coger mucha pintura para que quede bien y si
quieres retirar el exceso, puedes tener una hoja de pruebas
sobre la que hacer una primera aplicación.
Una vez domines la técnica y tengas los colores elegidos
vamos a por el dibujo.
- 1. Dibujos a partir de huellas dactilares
- 2. Dibujos hechos con huellas dactilares
1. Dibujos a partir de huellas dactilares: Aplica la huella dactilar, deja que se seque y luego
dibuja encima lo que te inspire. Animales, personajes, monstruitos… Los materiales son
sencillos.
2. Dibujos hechos con huellas dactilares. Las huellas forman el dibujo y se perciben como un
todo. Un árbol, con sus hojas, un pavo real muy bonito, un corazón… ¡Qué padres! Aquí unos
ejemplos.
Es momento de leer unas fábulas y escoger de entre ellas aquellas que llamen tu atención y con los
materiales con los que cuentes elabores los personajes principales de ellas para representarlos con
está técnica. ¡Espero lo disfrutes! Puedes escuchar música como telón de fondo mientras realizas
tu actividad.
EL CUERVOY EL ZORRO.
Estaban un grupo de pastores descansando después de haber comido, cuando el cuervo consiguió acercarse y
robar un buen trozo de carne, que había sobrado a los hombres.
Satisfecho de haber conseguido tan suculento manjar, el cuervo se subió a lo alto de un árbol para disfrutar
de él.
Por casualidades de la vida, pasaba por allí un zorro que, al ver semejante trozo de carne, tramó un plan para
arrebatárselo al cuervo.
– Buenos días, señor cuervo. Hay que ver que plumaje tan brillante tiene usted. Me fascina su elegante figura,
que no se puede comparar con la de ningún otro cuervo que haya visto jamás. Y le garantizo que he visto
muchos – dijo el zorro.
El plan estaba en marcha. Los halagos del zorro tenían un claro objetivo y, prosiguió – Estoy seguro de que su
belleza no es superada por ningún otro cuervo. Lástima que no pueda escucharlo cantar, pero ahora me tengo
que ir. Hay otros animales a los que me gustaría admirar –
El cuervo, henchido de vanidad, no quiso que el zorro se marchase sin escuchar y admirar su canto y, así, soltó
el trozo de carne para cantar.
Justo en ese instante, el zorro abrió la boca y se comió el bocado que el cuervo había robado.Y, con la tripa
llena, le dijo – ¡Pobre cuervo! Ser tan presumido y vanidoso no te va a traer más que problemas. La próxima
vez, no te fíes de aquellos que sólo te dicen cosas bonitas para conseguir algo a cambio. –
Y así, el astuto zorro se marchó, dejando al cuervo sin su carne y pensativo sobre lo que le había sucedido.
MORALEJA DE LA FÁBULA DE EL CUERVOY EL ZORRO
No te fíes de los que sólo saben adularte, pues puede que lo que en realidad pretenden es
conseguir algo, a cambio de satisfacer nuestra vanidad.
FÁBULA DE LA LIEBREY LA TORTUGA.
La liebre era bien conocida entre el resto de los animales. Se pasaba el día entero corriendo de un lado a otro. Si no
estabas muy atento, puede que no llegaras a ver más que el polvo del camino a su paso.
La tortuga, sin embargo, caminaba siempre lenta.Todos le decían – cuidado tortuga, que a ese paso se va a hacer de
noche –
La liebre era la que más se burlaba de la tortuga – ¡Vamos tortuga, no corras tanto que te vas a cansar! – repetía
entre risas.
Como cada mañana, la tortuga salió de su casa para hacer algunos recados.
En esto que se encontró a la liebre, corriendo de un lado a otro sin saber muy bien hacia dónde iba.
– Tortuga, quítate del camino que vas muy lenta. – gritó la liebre antes de adelantarla a la velocidad del rayo.
La tortuga ya estaba cansada de que la liebre fuese tan grosera y se burlase de ella, así que, ni corta ni perezosa, hizo
una propuesta sorprendente a la liebre.
– Si soy tan lenta, no te importará hacer una carrera conmigo, ¿verdad? – preguntó la tortuga.
– ¿Quiénes?, ¿tú y yo? – Contestó la liebre entre burlas.
– Sí, estoy segura de que te ganaría – respondió la tortuga muy segura de sí misma.
– ¿Tú vas a ganarme a mí? – se carcajeaba la liebre. – Sí, claro que acepto. Será la apuesta más fácil de ganar de toda
mi vida.
– Bien, dejemos nuestras apuestas bajo el árbol y decidamos cuál va a ser el recorrido y dónde estarán la
salida y la meta. -Dijo la liebre.
Y así lo hicieron. La expectación era tan grande que los demás animales se acercaron para ver la competición
y, de paso, apostar por la liebre, pues todos pensaban que la tortuga no tenía nada que hacer.
La golondrina se colocó junto a los contrincantes y dio la salida – ¡Preparados, listos, ya! –
La tortuga arrancó con su paso lento, pero seguro.
Sin embargo, la liebre era tan engreída que no se movió de la línea de salida – te dejaré ventaja para no abusar
– se reía.
Pasado un buen rato, la liebre comenzó a correr y, pronto, había alcanzado a la tortuga. – ¡Adiós señora! –
Cuando la liebre vio que había conseguido una gran ventaja sobre la tortuga, decidió sentarse bajo la sombra
de un árbol a descansar.
No podría decir cuanto tiempo durmió la liebre, pero cuando despertó y alzó la mirada pudo ver a la tortuga
que ya estaba llegando a la meta.
La liebre corrió todo lo que pudo, pero de nada le sirvió y fue la tortuga la que ganó la carrera.
Todos los animales aplaudieron el esfuerzo y la perseverancia de la tortuga y la liebre aprendió una gran
lección.
No está bien burlarse de los demás, pues el camino hasta la meta puede darte muchas sorpresas.
Moraleja
La liebre aprendió que no hay que burlarse de los demás y que no debemos confiarnos, pues la arrogancia
puede hacer que perdamos la carrera.
La tortuga nos enseñó que paso a paso, despacio, pero sin pausa, también se alcanza la meta. Por eso, nunca te
angusties por ir demasiado lento, porque lo importante es no detenerte y seguir con paso firme y constante.
El congreso de los ratones
Había una vez una familia de ratones que vivía en la despensa de una casa. Eran felices, pero vivían con miedo de
ser atacados por un enorme gato, de manera que nunca se atrevían a salir ya que sin importar que fuera de día o
de noche ese terrible enemigo siempre les vigilaba. Un buen día decidieron poner fin al problema, por lo que
celebraron una asamblea a petición del jefe de los ratones, que era el más viejo de todos. El jefe de los ratones dijo
a los presentes:
– “Los he mandado reunir para que entre todos encontremos una solución. ¡No podemos vivir así!”.
– “¡Pido la palabra!”, dijo un ratoncillo muy atento.
– “Atemos un cascabel al gato, y así sabremos en todo momento por dónde anda”.
Tan interesante propuesta fue aceptada por todos los roedores entre grandes aplausos y felicidad. Con el cascabel
estarían salvados, porque su campanilleo avisaría de la llegada del enemigo con el tiempo para ponerse a salvo.
– “¡Silencio!”, gritó el ratón jefe, para luego decir:
– “Queda pendiente una cuestión importante: ¿Quién de todos le pone el cascabel al gato?”.
Al oír esto, los ratoncitos se quedaron repentinamente callados, porque no podían contestar a aquella pregunta. Y
corrieron de nuevo a sus cuevas, hambrientos y tristes.
Moraleja: Es más fácil proponer ideas que llevarlas a cabo.
El congreso de los ratones
LA ZORRAY LAS UVAS.
En pleno otoño, cuando las uvas ya mostraban suculentos ramos, estaba una zorra tumbada bajo un árbol,
echando un sueñecito.
Justo cuando se despertó, se fijó en un ramo de uvas que ya se veía maduro y le pareció un maravilloso bocado,
que no debía dejar escapar.
Cuando se incorporó, pudo observar que no iba a ser tarea fácil alcanzar las uvas, pero no quiso rendirse tan
pronto.
Comenzó a saltar y a saltar, sin obtener ningún éxito. Decidió acercar algunas piedras para elevarse, pero tampoco
dio resultado.
Tanto esfuerzo tenía a la zorra exhausta y, finalmente, decidió abandonar el racimo de uvas, pues le parecía
imposible alcanzarlo.
Cuando ya se marchaba bastante frustrada por no haber conseguido sus uvas, vio a un pajarillo junto al árbol del
que colgaba el racimo. La pequeña ave había presenciado toda la escena. La zorra, al darse cuenta de que la habían
visto fracasar, se sintió avergonzada y quiso que el pájaro no pensase que ella no podía conseguir todo lo que
quisiera, así que dijo llena de orgullo:
– No es que no haya alcanzado las uvas, lo habría hecho si merecieran la pena. Sin embargo, a medida
que me he ido acercando, he podido comprobar que las uvas no estaban maduras tal y como pensaba.
Yo tengo un paladar demasiado fino como para tomar uvas que no estén en perfecto estado de
maduración.
Y así fue como la zorra se inventó una historia y se convenció a sí misma de que las uvas no eran
merecedoras de su finísimo paladar.
MORALEJA
Cuando quieras conseguir algo, debes esforzarte al máximo.
Si no consigues lo que te has propuesto, no pongas excusas. Acepta la derrota y la frustración. Inténtalo
de nuevo y no te rindas.
LA ZORRAY LAS UVAS.
El lobo y la grulla
Mientras un lobo se comía un hueso, se le atragantó en la garganta, y empezó a correr por todas partes en
busca de ayuda. En su camino se encontró a una grulla y le pidió que le salvara de aquella situación y que le
pagaría por ello. La grulla aceptó, introdujo su cabeza en la boca del lobo y sacó el hueso atravesado de la
garganta. Entonces, le pidió su compensación al lobo, a lo que este le respondió:
– “Oye amiga, ¿no crees que es suficiente paga el haber sacado tu cabeza sana y salva de mi boca?”.
Moraleja: Nunca hagas favores a malvados, traficantes o corruptos, pues mucha paga tendrías si te dejan sano y
salvo.
El lobo y la grulla
El caballo viejo
Un caballo que ya estaba muy mayor fue vendido por su amo a un molinero que lo empleó para que
diera vueltas a la piedra de un viejo molino. El caballo no hacía otra cosa desde la mañana hasta la noche
que girar y girar alrededor de aquella rueda, lo cual no solo le cansaba mucho sino que lo ponía muy
triste. Y es que el viejo caballo recordaba lo veloz y famoso que había sido en sus años de juventud, en los
que había vivido infinidad de aventuras y también cómo se burlaba de los otros caballos que eran más
viejos y lentos que él.
Ahora viéndose en esta situación en la que pasaba sus días atado y dando vueltas a dicho molino, se
arrepentía de aquella actitud que había tenido cuando era poderoso:
– “Después de las grandiosas vueltas que di en las carreras durante mi juventud, mira las vueltas que
tengo que dar ahora. Este es un justo castigo por burlarme de aquellos a los que veía más débiles e
inferiores”.
Moraleja: Mejor ser humilde cuando tienes poder, porque un día u otro lo has de perder.
El caballo viejo
El lobo con piel de oveja
Un lobo pensó un día cambiar su apariencia para así obtener comida de forma más fácil. Ni
corto ni perezoso, se metió dentro de una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño,
despistando totalmente al pastor. Al atardecer, fue llevado junto con todo el rebaño al granjero,
donde le cerraron la puerta para que ningún lobo entrará a comerse a las ovejas. Sin embargo,
en la noche, el pastor entró buscando la cena para el día siguiente, tomó al lobo y creyendo que
era un cordero, lo sacrificó al instante.
Moraleja: Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño.
El lobo con piel de oveja
Las ranas pidiendo rey
Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para
que les enviara un rey. Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca. Espantadas las
ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el
leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a
sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose
sin descanso. Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde
Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo. Indignado Zeus, les mandó
una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.
Moraleja:A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno
muy emprendedor pero malvado o corrupto.
Las ranas pidiendo rey
El perro, el gallo y la zorra
Hace muchísimos años, un perro y un gallo se pusieron de acuerdo para abandonar el triste lugar en el
que vivían y viajar por todos los rincones del mundo. Cansados de caminar llegaron a un gran árbol, en
el cual el gallo se encaramó a lo más alto para dormir más tranquilo y el perro se quedó recostado a los
pies de tan magnífico tronco. Al otro día, como hacen todos los gallos, al ver la salida del sol, nuestro
gallo se puso a cantar enérgicamente para anunciar la llegada de un nuevo día. Una zorra escuchó su
canto y en un abrir y cerrar de ojos se plantó a los mismos pies del árbol.
Cuando vio al gallo encima, le gritó desde abajo que deseaba poder verle más de cerca y besar la cabeza
del intérprete de tan encantadora melodía. Pero en vez de bajar, el gallo le pidió que le hiciera antes el
favor de despertar al portero que había debajo del árbol. Antes de que la zorra pudiera decir nada, el
perro se lanzó sobre ella y no le dejó nada más que el rabo.
Moraleja: Si no puedes vencer a un enemigo poderoso, busca a alguien más fuerte que quiera ayudarte.
El perro, el gallo y la zorra
El lobo orgulloso y el león
Vagaba cierto día un lobo por lugares solitarios a la hora en que el sol se ponía en el horizonte, y,
viendo su sombra bellamente alargada, exclamó:
– “¿Cómo me va a asustar el león con semejante talla que tengo? ¡Con treinta metros de largo, bien
fácil me será convertirme en rey de los animales!”.
Y mientras soñaba con su orgullo, un poderoso león le cayó encima y empezó a devorarlo. Entonces
el lobo, cambiando de opinión se dijo:
– “La presunción es causa de mi desgracia”.
Moraleja: Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos,
El lobo orgulloso y el león
La envidia del Pavo real
Había una vez un pavo real que al salir el sol comenzaba a pasearse por los campos con vanidad, orgulloso de su
plumaje. Todos los animales estaban siempre a la expectativa del momento en el que abriera su preciosa cola y
dejara ver toda esa atractiva belleza que mostraba.
Uno día llego un lobo al bosque y contó que al otro lado del bosque espeso había un grupo de pájaros llamados
faisanes de dorados colores y que eran conocidos por las majestuosidad de su plumaje. El lobo al oído de todos
siguió hablando y exponiendo que jamás había visto unas aves tan bellas. Los demás animales al escucharlo y
pensar sobre el asunto estuvieron de acuerdo pero no mostraron ningún interés por ir a verlo.
Sin embargo el pavo, que estaba oyendo la conversación muy interesado, no podía creerlo. No podía haber nadie
tan bonito como él. La envidia lo comía por dentro y seguro que el faisán debía tener varios defectos que los
demás animales no habían visto.
A la mañana siguiente partió a buscar al faisán cruzando el bosque frondoso, porque quería comprobar la belleza
del faisán con sus propios ojos. Entro en el bosque y nunca más se supo del pavo real ni del lobo.
Moraleja de la fabula sobre la envidia del pavo real:
Quien siente envidia, suele pensar que el mérito de los demás los hace ser peores, lo cual puede llevarlos a su fin.
La envidia del Pavo real
A continuación te comparto otros ejemplos que puedes hacer con tus
amigos o familiares
¡Espero los disfrutes!
Por tu atención
¡Muchas gracias!

arte con huellas digitales.pdf

  • 1.
    Hola amig@s eldía de hoy veremos una técnica con huellas dactilares junto con unas inolvidables fábulas. ¡Espero les guste! Profr. José Fernando OlveraValle
  • 2.
    Una técnica dedibujo muy divertida y perfecta para niños de todas las edades es la de dibujar con las huellas dactilares. Para dibujar con huellas dactilares sólo necesitas pintura plástica de varios colores, un bol con agua, un lienzo blanco de grosor medio y papel de diario para cubrir la mesa sobre la que vas a trabajar. La idea es partir de tu propia huella dactilar para crear tu dibujo. No se trata de dibujar con el dedo sino que crearemos el dibujo a partir de la aplicación de nuestra huella dactilar tantas veces como queramos y en los colores necesarios.
  • 3.
    La técnica esmuy fácil: unta tu dedo índice en el bote de pintura del color que desees y aplícala encima del lienzo. Procura no coger mucha pintura para que quede bien y si quieres retirar el exceso, puedes tener una hoja de pruebas sobre la que hacer una primera aplicación. Una vez domines la técnica y tengas los colores elegidos vamos a por el dibujo. - 1. Dibujos a partir de huellas dactilares - 2. Dibujos hechos con huellas dactilares
  • 4.
    1. Dibujos apartir de huellas dactilares: Aplica la huella dactilar, deja que se seque y luego dibuja encima lo que te inspire. Animales, personajes, monstruitos… Los materiales son sencillos.
  • 5.
    2. Dibujos hechoscon huellas dactilares. Las huellas forman el dibujo y se perciben como un todo. Un árbol, con sus hojas, un pavo real muy bonito, un corazón… ¡Qué padres! Aquí unos ejemplos.
  • 6.
    Es momento deleer unas fábulas y escoger de entre ellas aquellas que llamen tu atención y con los materiales con los que cuentes elabores los personajes principales de ellas para representarlos con está técnica. ¡Espero lo disfrutes! Puedes escuchar música como telón de fondo mientras realizas tu actividad.
  • 7.
    EL CUERVOY ELZORRO. Estaban un grupo de pastores descansando después de haber comido, cuando el cuervo consiguió acercarse y robar un buen trozo de carne, que había sobrado a los hombres. Satisfecho de haber conseguido tan suculento manjar, el cuervo se subió a lo alto de un árbol para disfrutar de él. Por casualidades de la vida, pasaba por allí un zorro que, al ver semejante trozo de carne, tramó un plan para arrebatárselo al cuervo. – Buenos días, señor cuervo. Hay que ver que plumaje tan brillante tiene usted. Me fascina su elegante figura, que no se puede comparar con la de ningún otro cuervo que haya visto jamás. Y le garantizo que he visto muchos – dijo el zorro. El plan estaba en marcha. Los halagos del zorro tenían un claro objetivo y, prosiguió – Estoy seguro de que su belleza no es superada por ningún otro cuervo. Lástima que no pueda escucharlo cantar, pero ahora me tengo que ir. Hay otros animales a los que me gustaría admirar – El cuervo, henchido de vanidad, no quiso que el zorro se marchase sin escuchar y admirar su canto y, así, soltó el trozo de carne para cantar.
  • 8.
    Justo en eseinstante, el zorro abrió la boca y se comió el bocado que el cuervo había robado.Y, con la tripa llena, le dijo – ¡Pobre cuervo! Ser tan presumido y vanidoso no te va a traer más que problemas. La próxima vez, no te fíes de aquellos que sólo te dicen cosas bonitas para conseguir algo a cambio. – Y así, el astuto zorro se marchó, dejando al cuervo sin su carne y pensativo sobre lo que le había sucedido. MORALEJA DE LA FÁBULA DE EL CUERVOY EL ZORRO No te fíes de los que sólo saben adularte, pues puede que lo que en realidad pretenden es conseguir algo, a cambio de satisfacer nuestra vanidad.
  • 10.
    FÁBULA DE LALIEBREY LA TORTUGA. La liebre era bien conocida entre el resto de los animales. Se pasaba el día entero corriendo de un lado a otro. Si no estabas muy atento, puede que no llegaras a ver más que el polvo del camino a su paso. La tortuga, sin embargo, caminaba siempre lenta.Todos le decían – cuidado tortuga, que a ese paso se va a hacer de noche – La liebre era la que más se burlaba de la tortuga – ¡Vamos tortuga, no corras tanto que te vas a cansar! – repetía entre risas. Como cada mañana, la tortuga salió de su casa para hacer algunos recados. En esto que se encontró a la liebre, corriendo de un lado a otro sin saber muy bien hacia dónde iba. – Tortuga, quítate del camino que vas muy lenta. – gritó la liebre antes de adelantarla a la velocidad del rayo. La tortuga ya estaba cansada de que la liebre fuese tan grosera y se burlase de ella, así que, ni corta ni perezosa, hizo una propuesta sorprendente a la liebre. – Si soy tan lenta, no te importará hacer una carrera conmigo, ¿verdad? – preguntó la tortuga. – ¿Quiénes?, ¿tú y yo? – Contestó la liebre entre burlas. – Sí, estoy segura de que te ganaría – respondió la tortuga muy segura de sí misma. – ¿Tú vas a ganarme a mí? – se carcajeaba la liebre. – Sí, claro que acepto. Será la apuesta más fácil de ganar de toda mi vida.
  • 11.
    – Bien, dejemosnuestras apuestas bajo el árbol y decidamos cuál va a ser el recorrido y dónde estarán la salida y la meta. -Dijo la liebre. Y así lo hicieron. La expectación era tan grande que los demás animales se acercaron para ver la competición y, de paso, apostar por la liebre, pues todos pensaban que la tortuga no tenía nada que hacer. La golondrina se colocó junto a los contrincantes y dio la salida – ¡Preparados, listos, ya! – La tortuga arrancó con su paso lento, pero seguro. Sin embargo, la liebre era tan engreída que no se movió de la línea de salida – te dejaré ventaja para no abusar – se reía. Pasado un buen rato, la liebre comenzó a correr y, pronto, había alcanzado a la tortuga. – ¡Adiós señora! – Cuando la liebre vio que había conseguido una gran ventaja sobre la tortuga, decidió sentarse bajo la sombra de un árbol a descansar. No podría decir cuanto tiempo durmió la liebre, pero cuando despertó y alzó la mirada pudo ver a la tortuga que ya estaba llegando a la meta. La liebre corrió todo lo que pudo, pero de nada le sirvió y fue la tortuga la que ganó la carrera.
  • 12.
    Todos los animalesaplaudieron el esfuerzo y la perseverancia de la tortuga y la liebre aprendió una gran lección. No está bien burlarse de los demás, pues el camino hasta la meta puede darte muchas sorpresas. Moraleja La liebre aprendió que no hay que burlarse de los demás y que no debemos confiarnos, pues la arrogancia puede hacer que perdamos la carrera. La tortuga nos enseñó que paso a paso, despacio, pero sin pausa, también se alcanza la meta. Por eso, nunca te angusties por ir demasiado lento, porque lo importante es no detenerte y seguir con paso firme y constante.
  • 14.
    El congreso delos ratones Había una vez una familia de ratones que vivía en la despensa de una casa. Eran felices, pero vivían con miedo de ser atacados por un enorme gato, de manera que nunca se atrevían a salir ya que sin importar que fuera de día o de noche ese terrible enemigo siempre les vigilaba. Un buen día decidieron poner fin al problema, por lo que celebraron una asamblea a petición del jefe de los ratones, que era el más viejo de todos. El jefe de los ratones dijo a los presentes: – “Los he mandado reunir para que entre todos encontremos una solución. ¡No podemos vivir así!”. – “¡Pido la palabra!”, dijo un ratoncillo muy atento. – “Atemos un cascabel al gato, y así sabremos en todo momento por dónde anda”. Tan interesante propuesta fue aceptada por todos los roedores entre grandes aplausos y felicidad. Con el cascabel estarían salvados, porque su campanilleo avisaría de la llegada del enemigo con el tiempo para ponerse a salvo. – “¡Silencio!”, gritó el ratón jefe, para luego decir: – “Queda pendiente una cuestión importante: ¿Quién de todos le pone el cascabel al gato?”. Al oír esto, los ratoncitos se quedaron repentinamente callados, porque no podían contestar a aquella pregunta. Y corrieron de nuevo a sus cuevas, hambrientos y tristes. Moraleja: Es más fácil proponer ideas que llevarlas a cabo.
  • 15.
    El congreso delos ratones
  • 16.
    LA ZORRAY LASUVAS. En pleno otoño, cuando las uvas ya mostraban suculentos ramos, estaba una zorra tumbada bajo un árbol, echando un sueñecito. Justo cuando se despertó, se fijó en un ramo de uvas que ya se veía maduro y le pareció un maravilloso bocado, que no debía dejar escapar. Cuando se incorporó, pudo observar que no iba a ser tarea fácil alcanzar las uvas, pero no quiso rendirse tan pronto. Comenzó a saltar y a saltar, sin obtener ningún éxito. Decidió acercar algunas piedras para elevarse, pero tampoco dio resultado. Tanto esfuerzo tenía a la zorra exhausta y, finalmente, decidió abandonar el racimo de uvas, pues le parecía imposible alcanzarlo. Cuando ya se marchaba bastante frustrada por no haber conseguido sus uvas, vio a un pajarillo junto al árbol del que colgaba el racimo. La pequeña ave había presenciado toda la escena. La zorra, al darse cuenta de que la habían visto fracasar, se sintió avergonzada y quiso que el pájaro no pensase que ella no podía conseguir todo lo que quisiera, así que dijo llena de orgullo:
  • 17.
    – No esque no haya alcanzado las uvas, lo habría hecho si merecieran la pena. Sin embargo, a medida que me he ido acercando, he podido comprobar que las uvas no estaban maduras tal y como pensaba. Yo tengo un paladar demasiado fino como para tomar uvas que no estén en perfecto estado de maduración. Y así fue como la zorra se inventó una historia y se convenció a sí misma de que las uvas no eran merecedoras de su finísimo paladar. MORALEJA Cuando quieras conseguir algo, debes esforzarte al máximo. Si no consigues lo que te has propuesto, no pongas excusas. Acepta la derrota y la frustración. Inténtalo de nuevo y no te rindas.
  • 18.
  • 19.
    El lobo yla grulla Mientras un lobo se comía un hueso, se le atragantó en la garganta, y empezó a correr por todas partes en busca de ayuda. En su camino se encontró a una grulla y le pidió que le salvara de aquella situación y que le pagaría por ello. La grulla aceptó, introdujo su cabeza en la boca del lobo y sacó el hueso atravesado de la garganta. Entonces, le pidió su compensación al lobo, a lo que este le respondió: – “Oye amiga, ¿no crees que es suficiente paga el haber sacado tu cabeza sana y salva de mi boca?”. Moraleja: Nunca hagas favores a malvados, traficantes o corruptos, pues mucha paga tendrías si te dejan sano y salvo.
  • 20.
    El lobo yla grulla
  • 21.
    El caballo viejo Uncaballo que ya estaba muy mayor fue vendido por su amo a un molinero que lo empleó para que diera vueltas a la piedra de un viejo molino. El caballo no hacía otra cosa desde la mañana hasta la noche que girar y girar alrededor de aquella rueda, lo cual no solo le cansaba mucho sino que lo ponía muy triste. Y es que el viejo caballo recordaba lo veloz y famoso que había sido en sus años de juventud, en los que había vivido infinidad de aventuras y también cómo se burlaba de los otros caballos que eran más viejos y lentos que él. Ahora viéndose en esta situación en la que pasaba sus días atado y dando vueltas a dicho molino, se arrepentía de aquella actitud que había tenido cuando era poderoso: – “Después de las grandiosas vueltas que di en las carreras durante mi juventud, mira las vueltas que tengo que dar ahora. Este es un justo castigo por burlarme de aquellos a los que veía más débiles e inferiores”. Moraleja: Mejor ser humilde cuando tienes poder, porque un día u otro lo has de perder.
  • 22.
  • 23.
    El lobo conpiel de oveja Un lobo pensó un día cambiar su apariencia para así obtener comida de forma más fácil. Ni corto ni perezoso, se metió dentro de una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño, despistando totalmente al pastor. Al atardecer, fue llevado junto con todo el rebaño al granjero, donde le cerraron la puerta para que ningún lobo entrará a comerse a las ovejas. Sin embargo, en la noche, el pastor entró buscando la cena para el día siguiente, tomó al lobo y creyendo que era un cordero, lo sacrificó al instante. Moraleja: Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño.
  • 24.
    El lobo conpiel de oveja
  • 25.
    Las ranas pidiendorey Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey. Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca. Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso. Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo. Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión. Moraleja:A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.
  • 26.
  • 27.
    El perro, elgallo y la zorra Hace muchísimos años, un perro y un gallo se pusieron de acuerdo para abandonar el triste lugar en el que vivían y viajar por todos los rincones del mundo. Cansados de caminar llegaron a un gran árbol, en el cual el gallo se encaramó a lo más alto para dormir más tranquilo y el perro se quedó recostado a los pies de tan magnífico tronco. Al otro día, como hacen todos los gallos, al ver la salida del sol, nuestro gallo se puso a cantar enérgicamente para anunciar la llegada de un nuevo día. Una zorra escuchó su canto y en un abrir y cerrar de ojos se plantó a los mismos pies del árbol. Cuando vio al gallo encima, le gritó desde abajo que deseaba poder verle más de cerca y besar la cabeza del intérprete de tan encantadora melodía. Pero en vez de bajar, el gallo le pidió que le hiciera antes el favor de despertar al portero que había debajo del árbol. Antes de que la zorra pudiera decir nada, el perro se lanzó sobre ella y no le dejó nada más que el rabo. Moraleja: Si no puedes vencer a un enemigo poderoso, busca a alguien más fuerte que quiera ayudarte.
  • 28.
    El perro, elgallo y la zorra
  • 29.
    El lobo orgullosoy el león Vagaba cierto día un lobo por lugares solitarios a la hora en que el sol se ponía en el horizonte, y, viendo su sombra bellamente alargada, exclamó: – “¿Cómo me va a asustar el león con semejante talla que tengo? ¡Con treinta metros de largo, bien fácil me será convertirme en rey de los animales!”. Y mientras soñaba con su orgullo, un poderoso león le cayó encima y empezó a devorarlo. Entonces el lobo, cambiando de opinión se dijo: – “La presunción es causa de mi desgracia”. Moraleja: Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos,
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    La envidia delPavo real Había una vez un pavo real que al salir el sol comenzaba a pasearse por los campos con vanidad, orgulloso de su plumaje. Todos los animales estaban siempre a la expectativa del momento en el que abriera su preciosa cola y dejara ver toda esa atractiva belleza que mostraba. Uno día llego un lobo al bosque y contó que al otro lado del bosque espeso había un grupo de pájaros llamados faisanes de dorados colores y que eran conocidos por las majestuosidad de su plumaje. El lobo al oído de todos siguió hablando y exponiendo que jamás había visto unas aves tan bellas. Los demás animales al escucharlo y pensar sobre el asunto estuvieron de acuerdo pero no mostraron ningún interés por ir a verlo. Sin embargo el pavo, que estaba oyendo la conversación muy interesado, no podía creerlo. No podía haber nadie tan bonito como él. La envidia lo comía por dentro y seguro que el faisán debía tener varios defectos que los demás animales no habían visto. A la mañana siguiente partió a buscar al faisán cruzando el bosque frondoso, porque quería comprobar la belleza del faisán con sus propios ojos. Entro en el bosque y nunca más se supo del pavo real ni del lobo. Moraleja de la fabula sobre la envidia del pavo real: Quien siente envidia, suele pensar que el mérito de los demás los hace ser peores, lo cual puede llevarlos a su fin.
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    La envidia delPavo real
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    A continuación tecomparto otros ejemplos que puedes hacer con tus amigos o familiares ¡Espero los disfrutes!
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