El documento resume las características principales del arte musulmán. La arquitectura es el arte más importante, destacando edificios religiosos como mezquitas y madrasas, civiles como zocos y palacios, y militares como alcazares. La mezquita de Córdoba y la Alhambra son ejemplos notables. La decoración interior es fastuosa a través de epigrafía, motivos geométricos y vegetales, aunque la escultura y pintura están limitadas por la religión.