Las principales características de las ciudades islámicas incluyen estar amuralladas y tener un núcleo central llamado Medina con la mezquita principal y calles comerciales, con calles irregulares que ocultan la ciudad y donde la vida transcurre dentro de las casas privadas. Algunas de las principales ciudades islámicas son Córdoba, Bagdad, Damasco, El Cairo, Túnez y La Meca.