La atención prenatal reenfocada consiste en vigilar, evaluar, prevenir, diagnosticar y tratar las complicaciones del embarazo para lograr un recién nacido y madre sanas. Incluye al menos 6 consultas que incluyen exámenes físicos, análisis de laboratorio, educación sobre cuidados prenatales, detección temprana de complicaciones y preparación para el parto. El objetivo es garantizar una atención oportuna, de calidad y con enfoque de género e interculturalidad.