La autoestima depende de cómo nos vemos a nosotros mismos y está influenciada por nuestras experiencias pasadas. Puede ser positiva o negativa dependiendo de si nos valoramos o no. Una buena autoestima promueve el éxito y nos permite enfrentar mejor los fracasos, mientras que una baja autoestima dificulta el logro de metas y las relaciones con los demás. Es posible desarrollar la autoestima centrándose en el presente, sacando provecho de las oportunidades y contando con el apoyo de