El documento describe los diferentes estados de la autoestima: baja autoestima, autoestima vulnerable y autoestima sólida. La autoestima baja se caracteriza por no sentirse valioso y lamentarse. La autoestima vulnerable implica quererse pero ser frágil a posibles fracasos, usando mecanismos de defensa. La autoestima sólida significa tener una buena imagen propia y fortaleza para que los fracasos no afecten mucho.