Las babillas son criadas en zoocriaderos para la extracción de pieles. Los zoocriaderos requieren instalaciones seguras con estanques limpios y sombra. Las babillas son alimentadas con pollo y carnes según su tamaño, y se crían a una densidad máxima de 5 por m2. Son sexadas y separadas a los 60-90 cm para evitar peleas. Las pieles son extraídas mediante diferentes cortes según el uso final y son identificadas cortando la cola.