El benchmarking es un proceso sistemático de comparación de productos y servicios entre organizaciones para adoptar mejores prácticas. Aunque su origen se remonta a Xerox en los años 80, su popularidad creció en los años 90, enfocándose en mejorar calidad y productividad. Existen diferentes tipos de benchmarking, incluyendo interno, competitivo y funcional, que se adaptan a las necesidades de las organizaciones para maximizar el valor agregado.