La publicación bimensual del CEDLA analiza las políticas laborales del gobierno boliviano, señalando su inclinación hacia un modelo pro-capitalista que perpetúa la explotación laboral. A pesar de ciertos incrementos salariales, el documento expone que las condiciones de trabajo y los derechos laborales siguen deteriorándose. Se concluye que las alianzas entre el gobierno y las burocracias sindicales no benefician a la clase trabajadora, cuya participación en la economía sigue siendo precaria.